miércoles, 14 de enero de 2015

Causas.

La interacción de las siguientes variables se encuentra en la génesis de la ludopatía:

La ludopatía comienza en el hombre en la adolescencia y en la mujer entre los 20 y los 40 años.

Existe una historia familiar con problemas de juego; los modelos de aprendizaje y el hecho de que jugar pueda ser bien visto por parte de la familia puede predisponer a padecer este trastorno.

Trastornos del estado de ánimo como la depresión.

Trastornos de la personalidad en los que aparezcan problemas de control de impulsos como es el caso del Trastorno Límite de la Personalidad (TLP), el cuál se asocia con un amplio número de adicciones.

Consumo de sustancias o juego con apuestas a una edad joven; las personas con ludopatía frecuentemente padecen otras adicciones. Si imaginamos un ludópata es muy probable que nos venga a la cabeza alguien jugando con una copa en una mano y un cigarro en la otra.

Algunos rasgos de personalidad como la búsqueda de sensaciones, competitividad o tendencia al aburrimiento pueden predisponer a la ludopatía.

Las situaciones estresantes pueden mantener y empeorar los problemas del juego, ya que en un primer momento éste funciona reduciendo la ansiedad.

¿Qué es?

La ludopatia consiste en un trastorno en el que la persona se ve obligada, por una urgencia psicológicamente incontrolable, a jugar, de forma persistente y progresiva, afectando de forma negativa a la vida personal, familiar y vocacional.1 Aunque en anteriores ediciones del manual diagnóstico DSM había sido clasificado como un trastorno del control de los impulsos, ha sido conceptualizado y tratado como una adicción sin sustancia, hasta que en el DSM-V ha sido incluido finalmente dentro de la categoría de "Trastornos relacionados con sustancias y trastornos adictivos"